Comunicados de prensa
18-nov-2008
Mayor Crecimiento Económico Afecta Negativamente en las Percepciones de la Satisfacción de Vida en América Latina y el Caribe
Costarricenses son los más satisfechos con sus vidas y los haitianos los menos, según una nueva investigación sobre las percepciones de la calidad de vida
Los ciudadanos de aquellos países que han experimentado un crecimiento económico acelerado en años recientes se encuentran menos satisfechos con sus vidas que los ciudadanos que viven en países con tasas más bajas de crecimiento, de acuerdo a un nuevo estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El informe es la última edición de la serie Desarrollo en las Américas, la principal publicación del BID.
Los niveles de satisfacción en Trinidad y Tobago, Chile, Perú y Ecuador —los países con mayores tasas de crecimiento en la región en los últimos años—, son inferiores a los de países como Guyana, El Salvador, Paraguay y Guatemala, cuyas economías evidenciaron poco o ningún crecimiento.
El estudio, una investigación sin precedentes de las percepciones públicas en la región, usa información de la Encuesta Mundial Gallup (Gallup World Poll) y de otras investigaciones encargadas por el propio Banco para complementar la encuesta. Ciudadanos de América Latina y el Caribe fueron consultados sobre la forma en que perciben aspectos claves de sus vidas, incluyendo la calidad de la educación, los servicios de salud, la vivienda y el empleo. Algunas respuestas resultaron a veces sorprendentes.
Los niveles de satisfacción no son necesariamente los más altos en los países más ricos, en aquellos donde se brindan los mejores servicios sociales, o en los de mayor crecimiento. Países en la región con altos ingresos per cápita, como Brasil, Argentina, Chile y Uruguay mostraron niveles de satisfacción de vida moderados, y se ubicaron detrás de países con menor ingreso per cápita, como Guatemala, Colombia y Jamaica.
“En términos generales, los latinoamericanos están satisfechos con sus vidas, pero curiosamente, las personas que viven en algunos de los países más pobres, son los más optimistas, mientras que los ciudadanos de algunos de los países más desarrollados se encuentran entre los más pesimistas”, dijo el presidente del BID, Luis Alberto Moreno.
“No es sorprendente que personas con mayores ingresos se encuentren más satisfechas con sus vidas que aquellas con menores ingresos. Sin embargo, el crecimiento económico alienta el descontento en lugar de generar mayor felicidad, al menos en el corto plazo”.
Las percepciones pueden estar influenciadas por diferencias culturales y por el progreso económico reciente de un país. El estudio muestra que el crecimiento económico acelerado hace que las aspiraciones de las personas por un mejor estilo de vida crezcan aún más. Los cambios rápidos en la economía, y no solamente en los niveles de ingreso o consumo, afectan los niveles de satisfacción en el corto plazo.
“Los gobiernos que concentran sus políticas únicamente en el crecimiento, están destinados a perder apoyo a largo plazo si no responden a las altas expectativas que acompañan al crecimiento en áreas como la educación, la salud y la distribución de ingresos”, explica Eduardo Lora, economista jefe interino del BID y coordinador del estudio. “La dificultad radica en responder a esas demandas sin eliminar el crecimiento”.
Los niveles de satisfacción de vida en América Latina y el Caribe fueron calculados usando datos provenientes de la Encuesta Mundial Gallup de 2007. A los encuestados se les pidió calificar su satisfacción con la vida en base a una escala de cero a diez, siendo cero el nivel más bajo de calificación posible.
Gallup entrevistó a más de 40,000 personas en 24 países de América Latina y el Caribe entre noviembre de 2005 y diciembre de 2007. El margen de error de la encuesta varía en relación a cada país, y oscila entre el 3.1 por ciento y el 5.1 por ciento.
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http://beta.americaeconomia.com/Multimedios/Otros/4890.pdf